FLORENCIA, CAQUETÁ – La educación superior en el Caquetá celebra un hito financiero sin precedentes gracias a la gestión legislativa de la Representante a la Cámara, Gilma Díaz. En un acto de compromiso con la juventud de la región, la congresista defendió y votó positivamente la reforma a la Ley 30 de 1992, logrando un incremento histórico en los recursos destinados a las universidades públicas del país.
Con la entrada en vigencia de la nueva Ley 2568, se garantiza que instituciones como la Universidad de la Amazonía reciban la financiación necesaria para su crecimiento y fortalecimiento institucional. Este cambio normativo es vital, ya que permite que el presupuesto universitario deje de depender exclusivamente de la inflación, asegurando recursos reales para infraestructura, investigación y bienestar estudiantil.
Menos deudas, más oportunidades
Para Gilma Díaz, este resultado legislativo tiene un impacto directo en la economía de los hogares caqueteños. “Lograr esta financiación significa menos deudas para las familias y más oportunidades reales de estudio para nuestros jóvenes en el Caquetá”, afirmó la representante de la L-101.
La gestión de Díaz en el Congreso reafirma que su trabajo no se basa en promesas, sino en resultados que se traducen en educación de calidad y acceso equitativo para las nuevas generaciones. Con este respaldo a la universidad pública, se consolida el propósito de su campaña: “Resultados que nos unen”.